Conclusiones del Informe Reporta 2014 sobre información financiera y no financiera de empresas del Índice General de la Bolsa de Madrid

03/12/2014

Las 10 mejores empresas españolas cotizadas en cuanto a su reporting, 2010-2014 
Fuente: informereporta.es
El Informe Reporta es un estudio sobre la calidad del reporting anual. Analiza tanto la información financiera como la no financiera (Ambiental, Social y Gobernanza o "ASG") que las empresas del Índice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) ponen a disposición de sus accionistas y grupos de interés en la junta general ordinaria de cada año. 

Este tipo de informe mide la calidad de esta información y la voluntad de comunicarla, no el desempeño financiero ni en ASG de las empresas, ni la veracidad de la información.

Lo realiza la consultora española DEVA, especializada en reputación corporativa a través de la comunicación financiera, mediante un panel de expertos y un instrumento de medición propio de la calidad del reporting de las empresas del IGBM. El análisis abarca la totalidad de la información (tanto legal como voluntaria) puesta a disposición de los accionistas, pero principalmente se centra en la documentación voluntaria.


Principales conclusiones de esta edición del informe:

I. CONCLUSIONES GENERALES:

Las empresas que forman parte del IGBM han presentado un reporting mejor al del año anterior, experimentando de hecho la mayor variación interanual positiva de su puntuación media en la historia de Informe Reporta. Pese a que alrededor de una veintena de compañías siguen presentando una información pública muy deficiente –y, en muchos casos, impropia de su perímetro–, a título general es de rigor felicitarse.

Aunque las empresas del IBEX 35 vuelven a copar la clasificación –con 9 integrantes en el Top 10–, Informe Reporta 2014 acredita de nuevo que la calidad del reporting no es directamente proporcional al tamaño o a la cuota de mercado de cada compañía. Existen compañías como REALIA, Abengoa, Fluidra o Iberpapel con un reporting de mayor calidad a la de algunas integrantes del prestigioso índice.

• Al desagregar las puntuaciones en los tres principios que conforman la metodología del estudio –Transparencia, Relevancia y Accesibilidad–, en todos ellos la media del IGBM se sitúa por debajo del aprobado, pero, en términos relativos, los tres están en la horquilla entre los 40 y los 50 puntos sobre 100. Falta por lo tanto un último y decidido esfuerzo para romper la barrera de los 50 puntos que podría producirse por fin en 2015. 

• Prestando más atención a los datos desagregados por principios, resulta especialmente preocupante (y plantea un amplio margen de mejora) la manera en que prácticamente la mitad de las cotizadas aborda los aspectos ambientales, sociales y de gobierno corporativo.

En clave sectorial, se repite la tendencia a presentar un mejor reporting de los ámbitos de actividad con mayor exposición a riesgos medioambientales o sociales.

Al mismo tiempo, resulta digno de elogio la buena puntuación en Informe Reporta 2014 de sectores que enfrentan todavía una coyuntura negativa, como el de Construcción o el de Servicios Financieros, en primera y cuarta posición respectivamente. La otra cara de la moneda es la de sectores como Alimentación o Productos Farmacéuticos, con un resultado muy pobre e impropio de su perímetro y de la presencia en el mismo de auténticos campeones nacionales.


II. CONCLUSIONES EN CUANTO A TRANSPARENCIA, RELEVANCIA Y ACCESIBILIDAD:

Más allá de las anteriores conclusiones generales, y analizando uno a uno los tres principios que pondera Informe Reporta (transparencia, relevancia y accesibilidad), cabe resaltar las siguientes tendencias:

a) Tendencias sobre la transparencia de la información aportada.

a.1) Información financiera:

El análisis del entorno de mercado, macroeconómico y regulatorio que llevan a cabo el grueso de empresas cotizadas en el IGBM en su reporting sigue ofreciendo un amplio margen de mejora. Su descripción es a menudo excesivamente sintética, al punto en que resulta difícil aventurar sus efectos sobre el desempeño de la compañía. En este sentido, en 2014 resultan preocupantes las escasas referencias a la reforma energética que realizan en su reporting algunas compañías del sector u otras especialmente impactadas por el aumento de los costes energéticos.

Muchas empresas abordan todavía su estrategia de forma genérica en su reporting, expresándola mediante aspiraciones en lugar de describir un auténtico rumbo estratégico. A menudo esta vaguedad se considera erróneamente una protección, cuando, en realidad, brinda una imagen estática de la empresa a partir de la cual resulta casi imposible extender un diagnóstico de sus resultados esperados.

Al abordar el análisis de sus resultados, su situación financiera y su evolución bursátil, la mayoría de cotizadas en el IGBM omiten ratios que podrían resultar muy clarificadoras, y cuya omisión apunta a una cierta opacidad. Se trata, por ejemplo, del gearing, la proporción de deuda sobre EBITDA, el PER, el pay out, o bien indicadores de rentabilidad como el ROE o el ROA.

• De nuevo, son muy pocas las compañías que publican de forma clara y sintética el valor que generan y distribuyen a través de una única tabla. Este recurso brinda a las empresas una excelente oportunidad para transmitir a sus grupos de interés su aportacion al bienestar de la sociedad en su conjunto.

• Por último, al abordar su estructura de capital son pocas las empresas que entran en detalle sobre la tipología de sus accionistas; es decir, si estos son o no de control, si son institucionales o retail, cuáles son sus geografías de procedencia, etcétera.

a.2) Información no financiera (ASG):

La descripción de la política de Responsabilidad Social Corporativa de muchas empresas vuelve a ser en 2014 superficial y, en ocasiones, cosmética, en la medida en que parece más una declaración de principios que un ámbito al que se destina tiempo y recursos. Tampoco se suele abordar satisfactoriamente cómo se integra esa RSC en la gestión de la compañía –por ejemplo, quiénes son sus responsables directos, si existen o no comités transversales, quién y cómo reporta al Consejo o a la Alta Dirección, etcétera–.

Al abordar su política de recursos humanos, muchas compañías ponen énfasis en aspectos como la formación continua, pero omiten qué aspectos abarca esa formación u otros aspectos importantes, como los canales de comunicación interna de los que disponen. Esa carencia suele ser transversal a otros grupos de interés, como los clientes o los proveedores, de los que tampoco se describen ni los canales de diálogo ni el balance de su utilización. 

La política retributiva repite otro año más como un aspecto abordado con poca transparencia en el reporting del grueso de cotizadas. Los principios de remuneración del Consejo o de la Alta Dirección y la proporción de honorarios fijos y variables no aparecen en la información voluntaria, y no se abordan tampoco dimensiones tan ilustrativas como la diferencia de compensación entre la persona mejor pagada de la compañía y la media de sus empleados.

• Por último, las empresas que cotizan en el IGBM hacen un buen trabajo de identificación de riesgos en su reporting, pero no dan el paso natural de abordar no sólo las situaciones de riesgo que pueden llegar a producirse, sino aquellas que han ocurrido durante el ejercicio, y la estrategia con la que han intentado mitigarlas, o minimizar su impacto.

b) Tendencias sobre la relevancia de la información aportada:

• En lo referido al Principio de Relevancia, las cartas a cargo de los Presidentes o de los Consejeros Delegados son de nuevo una oportunidad perdida para poner énfasis en los temas más relevantes para los grupos de interés. A menudo omiten los aspectos ambientales, sociales y de gobierno corporativo o hasta la estrategia de futuro, limitándose a brindar una foto estática de los resultados obtenidos durante el año.

En materia de alcance de la información, abundan los reportings en que resulta difícil aventurar a qué perímetro empresarial hace referencia cada dato, un hándicap de especial gravedad en los grupos que cuentan con una elevada presencia internacional.

Otro ámbito clave para obtener una buena puntuación en el Principio de Relevancia resuelto con poco acierto por la mayoría de las empresas analizadas es el de la identificación de sus grupos de interés y de los temas relevantes. En el primer caso es cierto que muchas compañías sí identifican escuetamente a sus principales stakeholders, pero son pocas las que dan un paso más allá y abordan los canales mediante los cuales se relacionan con cada grupo. Por lo que respecta a los temas relevantes, son pocas las empresas que tienen procedimientos para identificarlos y jerarquizarlos y que informan en profundidad sobre el proceso de identificacion de los mismos.

Se echa en falta asimismo un mayor recurso a la verificación externa de la información no financiera y un mayor grado de detalle sobre los procesos de elaboración del reporting y los estándares apicados, dos aspectos clave para garantizar la imparcialidad –y, por extensión, la relevancia– de lo que se explica. 

c) Tendencias sobre la accesibilidad de la información aportada:

Un aspecto importante de un reporting accesible es la presentación sintética y clara de un resumen del ejercicio; en su dimensión financiera, el grueso de cotizadas en el IGBM realiza un buen trabajo, pero, en cambio, son continuas las omisiones en estos resúmenes de los aspectos ASG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo).

• A nivel de estilo, el reporting de las empresas analizadas en Informe Reporta 2014 no perpetra grandes crímenes contra la gramática o la ortografía, pero sí presenta en ocasiones índices de escasa utilidad. Algunas compañías incorporan además información de tipo comercial que alarga innecesariamente la lectura.

• En materia de integración del reporting en el entorno digital, existen iniciativas meritorias no sólo para crear atractivos e intuitivos microsites, sino para crear apps que amplían exponencialmente el grado de detalle e interactividad del mismo. Sin embargo, predominan todavía las empresas que se limitan a colgar un PDF en sus webs corporativas, que en ocasiones resulta además de muy difícil acceso.

• Por último, la práctica totalidad de Informes Anuales y de Responsabilidad Social Corporativa analizados presentan datos de contacto genéricos que resultan muy disuasorios a la hora de establecer un contacto con la empresa. Debería generalizarse en este sentido la referencia con nombres, apellidos, correos electrónicos y teléfonos directos de los ejecutivos encargados de atender las posibles dudas a cargo de los distintos grupos de interés.

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El Informe Reporta 2014, en su versión íntegra, está disponible en el siguiente enlace.
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Elaboración propia a partir de la fuente consultada.
Fuente: informereporta.es